Todo inicio en el año 2012 cuando jóvenes apasionados por Dios de diferentes carreras, diferentes iglesias y ciudades tuvieron en común hacer un grupo Cristiano en su universidad.

A una sola voz exclamaron servir a Dios en su campus universitario, siendo INTEC el primer centro educativo. Elegir el nombre no fue tarea fácil y un sinnúmero de propuestas fueron rechazadas hasta que finalmente se eligió “Para Cristo” con la visión de que en cada rincón del país habría un Para Cristo.

Al principio la fricción era parte del despegue pero a medida que avanzaban el Señor los iba fortaleciendo. Los rumores corrían por los pasillos del INTEC. Dios estaba haciendo grandes cosas en el aula GC-312 donde más de 60 jóvenes en ocasiones se daban cita cada jueves para ser parte de un gran avivamiento.

Esto nos trae a memoria a John Wesley quien fue responsable del gran avivamiento en Inglaterra cuando la crisis arropo la nación junto a la gran inmoralidad que como gangrena devoraba el pueblo. Cabe decir que dicho avivamiento inicio en el campus de Oxford.

Creemos fielmente, que el avivamiento genuino debe ser manifestado en cada rincón de nuestro entorno, incluyendo nuestros centros educativos.

“Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.” – San Marcos 16:15

Testimonios inspiradores eran el combustible a esa llama que Dios había colocado en nuestros corazones. Ciertamente es grandioso ver el beneficio de creer en Dios pues luego de INTEC vinieron las demás universidades y aun esta historia se sigue escribiendo en cada centro educativo que asume el compromiso de predicar a Cristo en su recinto. Dios es quien pone el sueño y da la fuerza nosotros simplemente aceptamos el reto.

“Estos que trastornan el mundo entero también han venido acá;” Hechos 17:6 (b)